EL PEQUEÑO QUE NACIÓ SECUESTRADO

 

Clara Rojas, una abogada bogotana, quien era la fórmula vicepresidencial de la candidata a la presidencia Ingrid Betancourt, fue secuestrada por guerrilleros de las FARC-EP en la vía que conduce a San Vicente del Caguán, el día 23 de febrero de 2002.

La primera prueba de vida de la aspirante se conoció en julio de 2002, cuando las FARC-EP enviaron un video en el que apareció sentada junto a Betancourt.

 

Un segundo video fue puesto en conocimiento de la opinión pública en agosto de 2003 y en él Rojas, se dirigió a su madre. En abril de 2006, el periodista Jorge Enrique Botero reveló que la dirigente había tenido un niño fruto de una relación consentida con un guerrillero.   

 Casi un año más tarde, se conocieron nuevos detalles del caso a través del policía John Frank Pinchao, quien estuvo en cautiverio con Rojas y Betancourt, se fugó y fue rescatado tras huir 17 días por la selva. Él trajo la noticia de que el niño se llamaba Emmanuel. 

 Tras estas revelaciones, la abuela del menor inició una campaña para pedir su liberación. Sin embargo, Manuel Marulanda Vélez “Tirofijo”, fundador de las FARC-EP, sostuvo que el niño también le pertenecía al grupo. 

 En diciembre de 2007, las FARC-EP informaron que liberarían de manera unilateral a Clara Rojas, a su hijo Emmanuel y a Consuelo González; según el grupo guerrillero, esta liberación se haría como un desagravio al presidente Hugo Chávez. Fue entonces cuando el presidente venezolano puso en marcha el plan para el retorno de los tres secuestrados, inicialmente la llamaría "Operación Transparencia" y más tarde "Operación Emmanuel".  

El 31 de diciembre de 2007, las FARC-EP anunciaron que la liberación de los tres secuestrados era "imposible" momentáneamente debido a las "intensas operaciones militares" llevadas a cabo en la zona. El comunicado fue leído en la televisión por el presidente Hugo Chávez. En respuesta, en discurso dado por el presidente Álvaro Uribe, el gobierno denunció que las FARC-EP faltaban a la verdad y que el retraso era producto de que no tenían en su poder al hijo de Clara Rojas. Según el presidente, Emmanuel había sido abandonado en San José del Guaviare, donde el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar lo ingresó, debido a que presentaba signos de tortura, maltrato y desnutrición.

 José Crisanto López, el campesino que cuidó de Emmanuel por orden de las FARC-EP relató, tiempo después, que el 12 de enero del 2005 una pareja de guerrilleros llegó en una canoa con un bebé de unos seis meses de edad en brazos. Tenía una picadura espantosa en la cara y un brazo fracturado; los subversivos le dijeron que el menor había sufrido un accidente, además de la infección causada por un mosquito, y necesitaban que el curandero le revisara.

Dejaron al pequeño con la promesa de recogerlo pronto, pero nunca regresaron, y el niño, al que llamaron Pegui, se quedó con ellos. 

En julio de 2005, llevan al niño a San José del Guaviare para que los médicos le vean su brazo roto; pero en la consulta los doctores sospechan que el niño recibe malos tratos, por la fractura no curada, la infección en la cara, dos paludismos sufridos y la desnutrición crónica, por lo que deciden entregarlo al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.

En enero de 2008, se tomaron muestras de sangre a la madre y hermano de Clara Rojas, para determinar si el niño que se encontraba en el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, bajo el nombre de Juan David Gómez Tapiero, era realmente Emmanuel. Los resultados se conocen el día 4 de enero de 2008, los cuales confirman la identidad del pequeño.

El día 10 de enero de 2008, tras seis años de estar secuestrada en la selva, Clara Rojas fue liberada y días después se pudo dar el tan ansiado reencuentro con su hijo: "Me siento la mujer más feliz del mundo y más orgullosa con mi bebé Emmanuel. Está divino, tiene una mirada hermosa", afirmó visiblemente emocionada.