¡LIBRE! … AL FIN
El 21 de diciembre de 1997, las Fuerzas
Armadas Revolucionarias de Colombia FARC-EP atacaron una base militar en el cerro de Patascoy (Nariño), en esta operación, que se ejecutó bajo
el mando de Joaquín Gómez, fueron asesinados 10 militares y 18 más fueron
secuestrados.
Uno de ellos, fue el Sargento Libio José Martínez, quien se
convertiría en el secuestrado que más duraría en cautiverio en manos de este
grupo guerrillero.
Cuatro años después, él y el Cabo Pablo Emilio Moncayo (hijo del
profesor Gustavo Moncayo) fueron integrados con otros retenidos de la Policía
Nacional. Entre estos se encontraba el Sargento Mayor Luis Alberto Erazo, quien
lo recuerda como una persona con un “espíritu muy alegre, muy jovial, muy
aferrado a Dios … Leía mucho la Biblia”.
Siempre estará en nuestra memoria el pequeño Johan Steven
Martínez, hijo de Libio José, que aún estaba en el vientre materno al momento
del secuestro y quien, con la inocencia propia de su edad, le decía a las
FARC-EP “no sean malos”, para luego pedir que liberaran a su papá y así poderlo
conocer. Desde muy niño abanderó la causa de la libertad de su padre y todos
los demás secuestrados, por lo que siempre lo vimos presente en marchas,
reuniones y eventos con las víctimas del conflicto armado.
En el año 2010, fallecieron tanto el padre como el hermano de
Libio José, y esto hizo que se aferrara aún más a la esperanza de la libertad
para poder conocer a su hijo; sin embargo, el anhelo resultó truncado ya que
las FARC-EP lo ejecutaron con un “tiro de gracia” el día 26 de noviembre de
2011, 13 años 11 meses y 5 días después de su secuestro.
“Con el tiempo entendí que mi padre por fin recuperó su libertad,
que ya no estaba solo, que ya no aguantaba hambre, ya no estaba siendo
maltratado por las Farc, sus captores.” Afirmó tiempo después en una entrevista
Johan Steven, quien ahora es abogado y lucha por la verdad, justicia y
reparación en este caso.
Sabemos que hay familiares de Libio José que nos siguen, por lo
que aprovechamos la oportunidad para poner a su disposición nuestra Fundación, y
ayudarles en su causa en Estados Unidos.
El día de hoy, existe un monumento en ofrenda a Libio José
Martinez en la ciudad de Pasto (Nariño), donde se observa la siguiente
inscripción: “En honor al militar que permaneció por más tiempo secuestrado en
el mundo y a las víctimas del conflicto armado del Departamento de Nariño”

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